En este piso con muchísima luz, teníamos una cocina en pasillo de apena 3 m2, 2 habitaciones y 1 baño. La dueña quería que la cocina tuviera más luz y estuviera unida al salón.

Tiramos la pared que unía el pasillo con la cocina de tal manera que la cocina la hicimos en sentido contrario, y la zona de agua y fuego la hicimos en sentido contrario.

Obtuvimos una zona más amplia de cocina generando más espacio y a la vez más luz. La cocina fue de obra y esa zona pudimos decorarla en tono negro y blanco.

Nos quedó espacio para una alacena doble decorada en su fondo con papel vinílico de nuestra colección, modelo Radom.

Para equilibrar colores y diferenciar las zona del salón, la entrada se decoró con muebles más orgánicos y tonalidades de yute y rafia.

Se personalizo los muebles IVAR de Ikea con tejido de rafia y tonos de oro en decoración y muebles.

En el suelo utilizamos una tarima blanca con tonalidad beige, resistente al agua , para que la estancia tenga más sensación de amplitud.

MÓNICA PORTO

MÓNICA PORTO

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